
La proliferación masiva de medusas no guarda relación con la temperatura del agua pero sí con los vertidos de contaminantes y la sobreexplotación pesquera de sus depredadores (los túnidos o sus competidores de alimento, como las sardinas o los boquerones).
Al menos eso sostienen la bióloga del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Dacha Atienza y el investigador del Instituto Español de Oceanografía Ignacio Franco, que han descartado que la temperatura tenga que ver con este fenómeno que tanto alarma en verano a lo bañistas del Mediterráneo español.
Por ejemplo, en los caladeros de Namibia se comprobó cómo la sobreexplotación pesquera esquilmó a los competidores de las medusas: mientras en los años 50, los pescadores del país africano encontraban en sus redes una medusa por cada tres peces, en los 80, década en la que tuvieron que cerrarlos, la proporción fue de 10 medusas por pez. Seguir leyendo
Al menos eso sostienen la bióloga del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Dacha Atienza y el investigador del Instituto Español de Oceanografía Ignacio Franco, que han descartado que la temperatura tenga que ver con este fenómeno que tanto alarma en verano a lo bañistas del Mediterráneo español.
Por ejemplo, en los caladeros de Namibia se comprobó cómo la sobreexplotación pesquera esquilmó a los competidores de las medusas: mientras en los años 50, los pescadores del país africano encontraban en sus redes una medusa por cada tres peces, en los 80, década en la que tuvieron que cerrarlos, la proporción fue de 10 medusas por pez. Seguir leyendo