
El Atlántico Norte está reduciendo su capacidad de absorber dióxido de carbono, según revela una tesis doctoral realizada en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
“El Atlántico Norte es uno de los principales sumideros naturales de carbono antropogénico. Ese CO2, tras ser absorbido por el mar, se disuelve y genera especies ácidas químicas que disminuyen el pH, fenómeno que se conoce como acidificación oceánica”, del Instituto de Investigaciones Marinas (CSIC, Vigo). Uno de los objetivos de su investigación era analizar la evolución de los procesos de acidificación oceánica en la zona con la finalidad de conocer las consecuencias que puede tener para el medio marino esa absorción de CO2 por el mar. Para ello, tomaron medidas de pH in situ en las Cuencas del Mar de Irminger, de Islandia y del Noreste Atlántico.
Los resultados obtenidos con ese análisis reflejaron que las tasas de acidificación del Atlántico Norte son elevadas y han ido en aumento durante las tres últimas décadas debido al incremento de la cantidad de CO2 que absorbe el océano, que responde a su vez al aumento de las concentraciones atmosféricas de este gas. Las aguas superficiales son las más afectadas. Seguir leyendo
“El Atlántico Norte es uno de los principales sumideros naturales de carbono antropogénico. Ese CO2, tras ser absorbido por el mar, se disuelve y genera especies ácidas químicas que disminuyen el pH, fenómeno que se conoce como acidificación oceánica”, del Instituto de Investigaciones Marinas (CSIC, Vigo). Uno de los objetivos de su investigación era analizar la evolución de los procesos de acidificación oceánica en la zona con la finalidad de conocer las consecuencias que puede tener para el medio marino esa absorción de CO2 por el mar. Para ello, tomaron medidas de pH in situ en las Cuencas del Mar de Irminger, de Islandia y del Noreste Atlántico.
Los resultados obtenidos con ese análisis reflejaron que las tasas de acidificación del Atlántico Norte son elevadas y han ido en aumento durante las tres últimas décadas debido al incremento de la cantidad de CO2 que absorbe el océano, que responde a su vez al aumento de las concentraciones atmosféricas de este gas. Las aguas superficiales son las más afectadas. Seguir leyendo