
El acuerdo al que han llegado la Universidad de Zaragoza y la compañía biotecnológica Biofabri para iniciar el desarrollo de una nueva y mejorada vacuna contra la tuberculosis, no es más que el fiel reflejo de que en nuestro país existen investigadores serios que, con un buen respaldo económico e institucional, pueden ayudar al avance de la ciencia y la medicina mundial.
Todavía es demasiado pronto para anunciar resultados. La presentación que se ha realizado esta mañana en Zaragoza sólo muestra la voluntad de científicos y empresarios para que, puestos los primeros ladrillos, se pueda empezar a pensar en el logro de producir una terapia nacional que sirva para evitar que cada año se contagien ocho millones de personas por el bacilo de la tuberculosis.
Aunque todavía se considera una enfermedad del pasado, la tuberculosis ha vuelto a cobrar fuerza en los últimos años debido a la aparición del VIH, de los movimientos migratorios masivos y de la herencia de las drogas. En toda Europa, durante 2008 se registraron 461.645 infectados, lo que representa un 6% de los casos registrados en todo el mundo, según informan los Centros para el control y prevención de enfermedades europeos (ECDC). Nuestro país no queda al margen. Los últimos datos publicados por la Red de Vigilancia Epidemiológica evidencian que en 2009 se registraron en España 6.070 casos, aunque se estima que más de una tercera parte de los casos no se notifica.
Sin embargo, la peor parte se la llevan países como China, la India o Rusia ya que son ellos los que presentan un mayor número de pacientes infectados por cepas que no responden al tratamiento habitual, es decir, que tienen una tuberculosis resistente a múltiples fármacos o extremadamente resistente.Seguir leyendohttp://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/03/22/biociencia/1269256585.html
Todavía es demasiado pronto para anunciar resultados. La presentación que se ha realizado esta mañana en Zaragoza sólo muestra la voluntad de científicos y empresarios para que, puestos los primeros ladrillos, se pueda empezar a pensar en el logro de producir una terapia nacional que sirva para evitar que cada año se contagien ocho millones de personas por el bacilo de la tuberculosis.
Aunque todavía se considera una enfermedad del pasado, la tuberculosis ha vuelto a cobrar fuerza en los últimos años debido a la aparición del VIH, de los movimientos migratorios masivos y de la herencia de las drogas. En toda Europa, durante 2008 se registraron 461.645 infectados, lo que representa un 6% de los casos registrados en todo el mundo, según informan los Centros para el control y prevención de enfermedades europeos (ECDC). Nuestro país no queda al margen. Los últimos datos publicados por la Red de Vigilancia Epidemiológica evidencian que en 2009 se registraron en España 6.070 casos, aunque se estima que más de una tercera parte de los casos no se notifica.
Sin embargo, la peor parte se la llevan países como China, la India o Rusia ya que son ellos los que presentan un mayor número de pacientes infectados por cepas que no responden al tratamiento habitual, es decir, que tienen una tuberculosis resistente a múltiples fármacos o extremadamente resistente.Seguir leyendohttp://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/03/22/biociencia/1269256585.html